La investigación ha demostrado que un suministro constante de DHA durante el primer año de vida, ya sea de leche materna o de fórmula fortificada, fortalece las estructuras cerebrales básicas que dan forma a las habilidades cognitivas que un niño usará más tarde para cumplir con los hitos del desarrollo y tener éxito en la escuela. Según la investigación, así es como el DHA puede beneficiar a tu bebé.

Mejor Agudeza Visual

En 1998 un estudio mostró que los bebés que consumieron DHA tuvieron mejores puntajes de visión en su primer cumpleaños que áquellos que no consumieron DHA. La retina del ojo depende especialmente de este ácido grasoso mientras se desarrolla la visión en las primeras semanas de vida. Un estudio del 2005 encontró que los bebés que recibieron DHA de la leche materna o de la fórmula obtuvieron el equivalente de una linea mejor en una tabla optométrica estándard a los 12 meses si recibieron DHA durante 36 semanas y una linea y media mejor si recibieron DHA por las 52 semanas completas. En un estudio del American Journal of Clinical Nutrition de 2002, investigadores del South Western Medical Center de la Universidad de Texas realizaron pruebas en niños de 12-meses; los resultados mostraron una mejor agudeza visual (nitidez) y estereoacuidad (la capacidad de ver la profundidad y la distancia) después de un año completo de recibir DHA.

Mejor Atención

La visión influye en la atención, la capacidad de enfocarse y concentrarse, lo que se considera fundamental para el aprendizaje. Cuando los investigadores de la Universidad de Kansas observaron a los bebés que consumían cantidades variables de fórmula que tenían DHA desde el nacimiento hasta los 4 meses, 6 meses y 9 meses de edad, encontraron habilidades de atención superior durante 9 meses en comparación con los bebés de la misma edad que no recibieron DHA. Estos hallazgos reportados en Pediatric Research en 2011, indicaron que el DHA continúa ofreciendo valor cognitivo durante el primer año de vida.

Mejores Habilidades Verbales

Las ventajas visuales y cognitivas debido al DHA duran mucho más allá de la infancia. En 2007, los investigadores informaron en la revista Early Human Development que los niños que no habían recibido DHA en la fórmula o en la leche materna durante las primeras 17 semanas de vida tenían una agudeza visual más pobre a los 4 años y obtuvieron peores resultados en las pruebas de lenguaje que mostraban un coeficiente intelecual verbal que quiénes se alimentaron con la leche materna. Los bebés alimentados con fórmula que tenían DHA y ARA (ácido araquidónico) obtuvieron una puntuación similar a los lactantes de leche materna en estas pruebas.

Tener fuertes habilidades verbales comenzando con la comprensión de la palabra hablada y el desarrollo de un amplío vocabulario, puede predecir éxito escolar en el futuro.

Mejor Desarrollo Mental

En un estudio publicado en 2000, los investigadores probaron una variedad de habilidades de desarrollo mental en un grupo de niños pequeños de 18 meses. Áquellos que habían recibido DHA durante los primeros cuatro meses de vida y habían mostrado una mejor agudeza visual a los 4 meses, también se encontró que tuvieron mejores puntajes en las Escalas de Bayley del Desarrollo Infantil, una evaluación estandarizada del desarrollo de habilidades motoras, el lenguaje y el desarrollo cognitivo de bebés y niños pequeños- en comparación con los bebés que no recibieron DHA. Los niños pequeños que habían consumido DHA cuando eran bebés obtuvieron siete puntos más en la parte del desarrollo mental de Bayley (puntaje promedio es 100) que analiza habilidades cognitivas como la memoria, la resolución de problemas y la clasificación, junto con habilidades sociales y de lenguaje.

Mejor Función Ejecutiva

A medida que los niños pasan a la edad preescolar y escolar, los educadores saben que la habilidad de prestar atención y responder directamente afecta el aprendizaje. Un estudio publicado en el American Journal of Clinical Nutrition en 2013 encontró que los bebés que habían sido alimentados con DHA (en comparación con áquellos que no lo habían hecho) mostraron un mejor rendimiento en las pruebas de inteligencia y lenguage a las edades de 3 a 6 años. Las pruebas utilizadas se consideran indicadores de la preparación escolar.

Según los investigadores, las habilidades que dependían de un sistema de atención fuerte fueron las que más avanzaron. Éstos son los tipos de habilidades que conforman lo que se conoce como función ejecutiva: la capacidad de usar el autocontrol, el enfoque, el establecimiento de metas y la memoria, entre otras habilidades para lograr. De hecho, son habilidades que pueden ayudar a tu bebé a tener éxito en la escuela (cuando llegue el momento).