El Desarrollo del Cerebro de tu Bebé: 6 a 12 Meses

Tu bebé está entrando en un período emocionante, uno en el que su cerebro se está desarrollando tan rápidamente que incluso podría notar cambios de día a día. Su cerebro no puede estar agregando células nuevas en la misma proporción que lo hizo después del nacimiento, pero continua agregando nuevos axones y dendritas, las ramas que permiten a que las señales pasen de neurona a neurona y permiten la comunicación entre las diferentes regiones del cerebro. Como las neuronas pasan por un proceso llamado mielinización, estas señales viajan más rápido y más rápido, sentando las bases para el conocimiento y la función motora cada vez más complejos.

¿Qué ocurre exactamente en la mielinización? Es un proceso que cubre las terminaciones nerviosas con una sustancia grasa, la cual acelera la transmisión de los impulsos nerviosos, lo que permite la función cognitiva más compleja. Pero ocurre en diferentes regiones del cerebro en diferentes momentos. Comienza mientras el bebé está todavía en el útero, con el revestimiento de las células sensoriales y motoras primarias ubicadas en el tronco cerebral. Luego avanza gradualmente a otras regiones del cerebro, donde las células responsables de las funciones más rudimentarias son las primeras que se someten a la mielinización, y las que son responsables de actividades de orden superior son sometidas después. La mayoría de la mielinización se completa durante los dos primeros años de vida, pero en regiones asociadas con el pensamiento abstracto más complejo, continúa a través de la infancia, y, posiblemente, en la edad adulta. Por ahora, aquí están algunos de los desarrollos que puedes ver—y lo que las está alimentando.

Cognitivo

Si tu bebé está comenzando a probar tu paciencia al hacer las mismas cosas una y otra vez—como dejando caer un juguete o su cuchara cuando estas tratando de darle de comer— ¡felicidades! Eso es exactamente lo que debe de hacer en esta etapa. Los bebés ganan un entendimiento de conceptos como la causa y efecto y la permanencia del objeto a través de la experimentación y la repetición. Cuando su cuchara cae, aprende acerca de la gravedad; cuando golpea el piso con un tintineo, aprende acerca del sonido; y cuando tú la recoges, aprende que ella puede contar contigo para satisfacer sus necesidades. Cada vez que repite la acción, estimula los circuitos neurales en su cerebro, los que se fortalecen con el uso frecuente. Practicando las mismas actividades varias veces no solo refuerza la lección pero sienta las bases para aprendizaje y entendimiento aún más sofisticados.

Motor

Su bebé no podría dominar los logros motores gruesos como sentarse, gatear, y pararse sin el desarrollo de su cerebelo, la parte del cerebro que regula la coordinación y el equilibrio. La coordinación motriz fina necesaria para agarrar una sonaja, batear a un móvil con su mano, y jalar y empujar —que ocurren antes de su primer cumpleaños— también se hace posible por el número creciente de conexiones neurales en su cerebelo. Estas vías motoras se vuelven aún más refinadas y fortalecidas cuando ella repite y practica cada acción.

La coordinación motora es aún más pulida por lo que se conoce como la diferenciación del cerebro derecho-izquierdo, el cual continúa fortaleciéndose durante este período. El cerebro derecho tiene control primario sobre el procesamiento espacial, que permite a tu niño a dar sentido a su mundo visual, mientras que la adquisición del lenguaje se basa principalmente en el lado izquierdo del cerebro.

Comunicación

En el primer año de vida, los bebés perciben muchos más sonidos que los adultos, y su reto es aprender a distinguir entre ellos. A medida que comienzan a enfocarse en el aislamiento de ciertos sonidos del habla y el filtrado de los demás, empiezan a recoger el lenguaje. Esta edición permite al cerebro para eliminar a algunos de los caminos de los nervios que no están siendo utilizados. Entre más verbal que seas con tu bebé, tiene más posibilidades de aprender acerca de la comunicación. Además, ten en cuenta que los bebés son propensos a desarrollar habilidades de lenguaje más rápidamente cuando sus cerebros son permitidos a enfocarse más específicamente y cuando no hay un montón de ruido de fondo en sus entornos (como la televisión) para interferir con su audición y el escuchar.

Social

Audición, habilidades de lenguaje, y la capacidad de interpretar expresiones faciales—clave para la interacción social exitosa— surgen en los lóbulos temporales del cerebro. A medida que las conexiones neuronales en esta parte del cerebro se vuelven más complejas en tu bebé de 6 a 12 meses de edad, tu bebé se vuelve más y más interesada y comprometida con los que la rodean.

Durante este período, también, los bebés comienzan a desarrollar un apego mayor a sus cuidadores primarios. Este cambio se debe en parte a un crecimiento acelerado en los lóbulos frontales (que son responsables de la memoria y juegan un papel en el aprendizaje y el lenguaje). Ahora tienen un reconocimiento más firme de mamá, papá y otros cuidadores. Por otro lado, también saben cuándo alguien no está familiarizado—esta distinción puede desencadenar una fase de ansiedad ante los extraños.