Durante la transición de la infancia a la niñez suceden muchos desarrollos críticos con tu niño. En su cerebro están brotando más de 100 trillones de sinapsis, lo cual le permitirán realizar nuevas tareas cada vez más complejas —desde caminar, correr, saltar y trepar, a escuchar y, eventualmente, a hablar. Hay varias necesidades nutricionales del niño pequeño que ayudaran a apoyar este progreso veloz.

Ahora que ya no se sustentan sólo de la leche materna o fórmula (ya no podrán tener todas sus necesidades nutricionales en esta etapa), tu niño pequeño también está adoptando un papel más activo durante las comidas. Son más hábiles al alimentarse por sí mismos, aunque causen desorden, y poco a poco más determinados a hacerte saber sus preferencias en el sabor. Con todos estos cambios en la dinámica de la comida, no es de sorprender que esto pueda ser un tiempo cuando los desequilibrios de las vitaminas y nutrientes puedan empezar.

Según los investigadores, hay una variedad de necesidades nutricionales importantes del niño pequeño, que tú deberías poner atención, como ellas parezcan ser consumidas en cantidades inadecuadas—ya sea poco o mucho. Aquí tienes una lista de algunos de los nutrientes que los investigadores han identificado como posibles preocupaciones en la dieta de tu niño pequeño 1 a 3 años.

Necesidades Nutricionales del Niño Pequeño

Hierro

  • ¿Quién está en riesgo? El nueve por ciento de los niños pequeños entre 12 a 35 meses no consumen suficiente hierro. Cuando tu bebe tiene entre 4 a 6 meses, sus reservas de hierro acumuladas en el útero han bajado, y la leche materna no proporciona la suficiente cantidad para rellenarlas.
    Los niños menores de 5 años que beben más de 32 onzas de leche de vaca, leche de cabra o leche de soya al día pueden estar en riesgo de no obtener la cantidad suficiente de hierro, ya que la leche puede desplazar otros alimentos ricos en hierro.
  • ¿Por qué es importante? Los bebés y niños pequeños necesitan hierro para crecer de manera saludable. Es esencial para la función celular saludable y para transportar oxígeno de los pulmones al cerebro y por todo el cuerpo. Numerosos estudios han encontrado un enlace directo entre la falta de hierro y deficiencias en el desarrollo mental y motor. Pero un exceso de hierro puede ser dañino también, así que es mejor que consultes con tu pediatra antes de darle un suplemento a tu niño.
  • ¿Qué puedes hacer? La fórmula fortificada con hierro puede ayudar a proporcionar una cantidad adecuada de hierro. Para los niños quienes están comiendo alimentos sólidos y todavía beben leche materna, o aquellos que sólo comen alimentos sólidos, la vitamina C ayuda al cuerpo a absorber el hierro. Además de darle a tu niño carne rica en hierro, cereales fortificados con hierro y verduras de color verde oscuro, sirve alimentos ricos en vitamina C, como melón, bayas, tomates y naranjas.

Fibra

  • ¿Quién está en riesgo? La fibra dietética fue baja en la gran mayoría de los niños y los de edad preescolar en un estudio grande —probablemente porque no están recibiendo las cantidades recomendadas de frutas y verduras, las cuales son fuentes naturales de fibra. Entre los niños pequeños de 19 a 24 meses, un 23 por ciento no comieron verduras en un día dado, y alrededor del 33 por ciento no comieron fruta. (Entre los niños pequeños de 15 a 24 meses en el estudio, ¡las patatas fritas eran el vegetal más a menudo comido!)
  • ¿Por qué es importante? La fibra ayuda a la digestión y ayuda a promover la saciedad, reduciendo la probabilidad de comer en exceso.
  • ¿Qué puedes hacer? Haz frutas y verduras parte de cada comida y bocadillo— sobre todo después de que tu niño sale de la etapa de alimentación líquida y comienza a comer alimentos con los dedos. Ofrece cereales integrales y panes, también ya que son buenas fuentes de fibra.

Potasio

  • ¿Quién está en riesgo? Temprano en la vida, los bebés absorben el potasio de la leche materna o de la fórmula, pero los niños pequeños no pueden obtener cantidades adecuadas. Debido a esto, es importante que sus dietas incluyan potasio de fuentes saludables de vegetales.
  • ¿Por qué es importante? Este importante mineral permite el funcionamiento adecuado de las células en todo el cuerpo. Desempeña un papel en la mensajería neural, la función muscular (particularmente en el corazón), y el mantenimiento de los vasos sanguíneos sanos.
  • ¿Qué puedes hacer? Sirve más frutas y vegetales, incluyendo vegetales de hojas verdes, frutas de parra (como los melones, tomates, pepinos y calabazas), y vegetales de raíz. Puede requerir la creatividad para incorporar potasio en los platos; trata de añadir calabacín a la masa del mollete u hornea rodajas de betabeles o col rizada.

Grasa Saturada

  • ¿Quién está en riesgo? Para la mayoría de los niños, la grasa no necesita ser restringida durante los dos primeros años de vida, pero después de 2 años de edad, el niño debe recibir no más de 30 a 35 por ciento de sus calorías de la grasa (promediado durante varios días). Tres cuartas partes de los niños en edad preescolar en un estudio grande consumieron más del nivel recomendado de grasas saturadas.
  • ¿Por qué es importante? Los bebés y los niños pequeños necesitan grasas saludables para ayudar a apoyar el crecimiento y desarrollo del cerebro, apoyar el sistema inmunológico y ayudar a absorber las vitaminas solubles en grasa. Las grasas saturadas deben limitarse, ya que pueden estar asociadas con los problemas de salud.
  • ¿Qué puedes hacer? Cambia a leche baja en grasa (1 por ciento o sin grasa), queso bajo en grasa y otros productos lácteos bajos en grasa o sin grasa, tan pronto como el doctor de tu niño te dice que está bien. Opciones saludables de grasas también incluyen el aguacate, el pescado y los alimentos hechos con aceites de oliva, cártamo o canola.

Sodio

  • ¿Quién está en riesgo? Los investigadores encontraron que el 45 por ciento de los niños de 12 a 23 meses de edad y el 78 por ciento de los niños de 2 a 4 años de edad exceden la ingesta de sodio recomendada en sus dietas.
  • ¿Por qué es importante? El sodio es importante para mantener el equilibrio de agua en el cuerpo, regulando el volumen de sangre y asegurando la función adecuada de la célula y el tejido. La ingesta alta de sodio puede estar asociada con alta presión arterial alta y el riesgo elevado de enfermedad cardiaca y accidente cerebrovascular.
  • ¿Qué puedes hacer? Verifica las etiquetas de los alimentos para el contenido de sodio. En 2013, investigadores de los Centros para el Control de Enfermedades evaluaron más de 1.000 productos alimenticios para bebés y niños, incluyendo barras de cereal y galletas, y encontraron que la mayoría de los alimentos contienen demasiado sodio. Sirve menos alimentos procesados, que son altos en sodio. Evita el tocino, los perros calientes y salchichas—todas las carnes de alto contenido de sodio que tu niño no necesita—así como galletas, papas fritas y dulces comprados en la tienda.

Alimentar a tu niño puede ser un desafío, pero esperamos que esta información te ayude a guiarte en el proceso. Para más información sobre las necesidades nutricionales del niño pequeño, explora nuestros artículos sobre la nutrición del niño pequeño.