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 Una madre sosteniendo a su bebé, que está bebiendo de un biberón.

¿Cómo Sé Si Mi Bebé Tiene Alergia a la Leche de Vaca?

La alergia a la leche de vaca, también conocida como alergia a la proteína de la leche de vaca (CMPA, por sus siglas en inglés o APLV en español), es una alergia alimenticia infantil común. Los bebés que la padecen pueden tener experiencias diferentes después de consumir las proteínas presentes en la leche de vaca. Si en algún momento te preocupa que tu pequeñito pueda tenerla, no dudes en contactar a su pediatra.

Datos Clave: "¿Cómo Sé Si Mi Bebé Tiene Alergia a la Leche de Vaca?"

  1. Indicadores Comunes: Cólicos, heces o popós con sangre, eccema, vómitos, diarrea, gases o hinchazón; también pueden ocurrir reacciones cutáneas, tos o sibilancias.
  2. Señales de Comportamiento: La inquietud, irritabilidad o llanto excesivo después de la alimentación podrían indicar una reacción a las proteínas de la leche de vaca. Con frecuencia, estos comportamientos aparecen poco tiempo después de la alimentación.
  3. Confirmación: Tu pediatra puede recomendar eliminar la proteína de la leche de vaca a la dieta de tu bebé para observar los cambios. También se pueden usar pruebas cutáneas o análisis de sangre para confirmar la alergia.
  4. Próximos Pasos: Pregúntale al pediatra sobre cambiar a una fórmula hipoalergénica como Nutramigen® con Probiótico LGG®.

Indicadores de Alergia a la Proteína de la Leche de Vaca

IndicadorDescripción
CólicosLlanto prolongado (más de 3 horas al día, 3 días a la semana, durante 3 semanas o más) en un bebé que por lo demás está sano. Con frecuencia puede ser peor por la tarde o noche. Aprende más sobre los cólicos.
Náuseas o vómitosTu bebé podría sentirse enfermo o vomitar excesivamente.
ReflujoAlgunos bebés tienen reflujo más severo, vómitos pequeños en grandes cantidades, vomitan con fuerza, se atragantan, tienen arcadas, se arquean alejándose del biberón o del pecho, parecen irritables durante o después de comer, o tienen dificultad para aumentar de peso.
Diarrea o popós inusualesLa diarrea puede ser popós sueltos, frecuentes, acuosos y con mal olor, especialmente si el bebé se deshidrata. Usualmente los popós de un bebé amamantado son líquidos y con grumos; los popós de un bebé alimentado con fórmula son típicamente más pastosos y espesos. Si notas sangre y/o mucosidad en los popós, contacta a tu médico inmediatamente. Aprende más sobre los popós en bebés.
GasesUna pancita hinchada o firme, puños cerrados, piernitas rígidas o encogidas, y el paso frecuente de gases pueden indicar malestar. Aprende más sobre los gases en bebés.
EstreñimientoHeces o popós duros como bolitas o movimientos intestinales infrecuentes. Nota: Algunos bebés sanos pueden pasar varios días sin hacer popó.
Síntomas similares a la fiebre del henoEstornudos, y picazón, secreción o congestión nasal pueden ser señales de una reacción a la leche de vaca.
AnafilaxiaUna reacción alérgica grave pero poco común: los indicios incluyen dificultad para respirar, desmayo, hinchazón facial e irritación cutánea en todo el cuerpo. Busca ayuda médica de emergencia inmediatamente (llama al 911).
Eccema o sarpullidoPequeños bultos o granitos rojos en la carita, cuero cabelludo, manitas o piecitos que pueden picar, supurar, formar costras o sentirse secos y escamosos.

Alergia a la Leche de Vaca Vs. Sensibilidad a los Lácteos Vs. Intolerancia a la Lactosa

Algunos indicadores de la alergia a la leche de vaca, como los gases y la diarrea, son similares a los indicadores de la sensibilidad a los lácteos. Sin embargo, la alergia a la leche de vaca, la sensibilidad a los lácteos y la intolerancia a la lactosa son todas afecciones diferentes.

Las alergias alimenticias involucran al sistema inmune; en el caso de una alergia a la leche de vaca, el sistema inmune del cuerpo desencadena una respuesta adversa a la proteína de la leche de vaca.

La intolerancia a la lactosa en bebés y la sensibilidad a la lactosa tienen que ver con la incapacidad de descomponer o digerir completamente la lactosa, un azúcar de la leche. Si no estás segura si tu pequeñito tiene sensibilidad o CMPA (Alergia a la Proteína de la Leche de Vaca), habla con su pediatra sobre los problemas que está experimentando tu bebé.

Comprender los Pasos Para Identificar una Alergia a la Proteína de la Leche de Vaca

Si sospechas que tu pequeñito puede tener alergia a la proteína de la leche de vaca, seguir estos pasos podría facilitar un poco la identificación de la alergia. Pero recuerda, muchas cosas podrían estar causando el comportamiento de tu bebé, por lo que es mejor consultar a su pediatra

  1. Comienza a llevar un diario de los problemas de tu bebé.
    • Anota si tu pequeñito tiene síntomas durante o después de comer o en ciertos momentos del día.
    • Registra los indicadores durante 1a 2 semanas.
    • Haz un seguimiento de los alimentos que consume tu bebito como leche materna, fórmula o sólidos.
    • Toma nota si tu pequeñito se molesta cuando intentas amamantarlo u ofrecerle su biberón, o si parece desinteresado en comer incluso cuando sabes que tiene hambre. Lleva tu diario a la cita con el pediatra para discutir tus preocupaciones juntos. 
  2. Prepara preguntas para tu pediatra. 
  3. Prueba y aprende. Para confirmar si tu pequeñito tiene una alergia a la leche de vaca, tu médico puede sugerir una dieta de eliminación y un desafío alimentario guiados por él o por otro profesional de la salud, como un dietista. También se puede recomendar una prueba cutánea como un piquete o análisis de sangre para recopilar más datos sobre las respuestas inmunitarias del cuerpo. No hagas un desafío alimentario por tu cuenta; asegúrate de consultar primero con tu médico.
  4. Tu médico puede sugerir cambios dietéticos específicos. Si estás amamantando, pregunta a tu médico si debes eliminar la leche de vaca de tu dieta. Si usas fórmula para bebés, tu médico puede recomendarte fórmulas hipoalergénicas adecuadas, como Nutramigen® con Probiótico LGG®.
  5. Si tu bebé continúa con problemas, su pediatra puede referirte a un especialista quién podrá asesorarte sobre los siguientes pasos a seguir o investigar otras alergias alimenticias.

Siempre habla con un médico si en algún momento estás preocupada por la salud de tu bebé. Busca ayuda médica inmediata si tu bebé tiene dificultad para respirar, parece desmayarse o tiene hinchazón alrededor de su boquita y su carita.

Manejo de la Alergia a la Leche de Vaca

Si tu médico sospecha de una alergia a la leche de vaca, puede sugerir eliminar las proteínas de la leche de vaca de la dieta de tu bebé. Esto no es tan abrumador como podría parecer.

  • Para bebés amamantados
    Fragmentos de la proteína de la leche de vaca pueden pasar a la leche materna cuando la mamá consume productos lácteos. La leche materna sigue proporcionando la mejor nutrición para tu bebé, por lo que no debes dejar de amamantar. No debes eliminar los lácteos de tu dieta sin hablar primero con tu médico.
  • Para bebés alimentados con fórmula
    Cambiar a una fórmula hipoalergénica y extensamente hidrolizada, diseñada para bebés con alergia a la leche de vaca, puede ayudar. Algunos bebés experimentan una reducción del llanto excesivo debido a los cólicos en tan sólo 24 horas después del cambio.* Otros indicadores de la alergia a la leche de vaca, como el eccema, el reflujo, los vómitos y la diarrea, pueden tardar más en mejorar y pueden observarse después de 3 a 6 semanas de alimentación continua con Nutramigen® con Probiótico LGG®. Habla con tu médico para ver si esta opción es adecuada para tu bebé.

A medida que tu bebé crezca, tu médico puede sugerirte que comiences a reintroducir alimentos elaborados con leche de vaca en la dieta de tu pequeñito. Esto siempre debe hacerse con cuidado y bajo la supervisión de un médico. La mayoría de los niños superan con el tiempo la alergia a la leche de vaca¹, por lo que es posible que no tengas que enfrentarte a una vida de decir que no a los ruegos de tu niño por un helado o una pasta de macarron con queso. Mientras tanto, existen otras formas de manejar la CMPA y los indicadores asociados a ella.

Pregunta a Tu Médico Sobre Nutramigen® Con Probiótico LGG®

Si crees que tu pequeñito podría tener alergia a la proteína de la leche de vaca, consulta a tu médico sobre cambiar a Nutramigen®, una fórmula hipoalergénica que clínicamente ha demostrado manejar los cólicos debido a la alergia a la leche de vaca en tan sólo 24 horas. Ayuda a más bebés a superar la alergia a la leche de vaca y a volver a consumir leche normal en tan sólo seis meses de alimentación.² Además, no tiene lactosa, lo que ayuda a reducir la incidencia de alergias futuras relacionadas con la leche de vaca.§ 


*En un estudio clínico con bebés con alergia a la leche de vaca, algunos experimentaron una reducción del llanto excesivo debido a los cólicos en un plazo de 24 horas después de comenzar una fórmula extensamente hidrolizada; los resultados y el tiempo varían según el bebé..
Mejorías en otros indicadores asociados con la alergia a la leche de vaca (p. ej., eccema, reflujo, vómitos, diarrea) se observaron con la alimentación continua durante 3 a 6 semanas con Nutramigen con Probiótico LGG; los resultados y el tiempo varían y no todos los bebés experimentarán beneficios.
Comienza en tan sólo 24 horas y el 90% de los bebés experimentaron alivio de los cólicos en 24 horas, debido a la alergia a la leche de vaca.
§Menos incidencia de asma, rinoconjuntivitis, urticaria y eccema a los 6 años en comparación con otras fórmulas para bebés hipoalergénicas.

Referencias

  1. https://www.worldallergy.org/education-and-programs/education/allergic-disease-resource-center/professionals/cows-milk-allergy-in-children

  2. Berni Canani R, Nocerino R, Terrin G, et al. Efecto de Lactobacillus GG en la adquisición de tolerancia en lactantes con alergia a la leche de vaca: un ensayo aleatorizado. J Allergy Clin Immunol. 2012;129:580-

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